Zados: La Isla del Pecado
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Zados: La Isla del Pecado

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 ¿Error al traerte? - Privado.

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.Soun
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MensajeTema: ¿Error al traerte? - Privado.   ¿Error al traerte? - Privado. I_icon_minitimeSáb Jun 27, 2009 5:42 pm

Después de escuchar las palabras del esclavo todo se quedó en silencio, tan solo se podía escuchar el sonido del motor del auto. No quería contestar ¿para qué? Total sería un estupidez, además de que si el otro pretendía darle lastima diciéndole eso lo tenía muy crudo con el.
Tan solo se quedó con los brazos cruzados y con su pupila clavada en la ventana, sin ganas de despegarse de esta.
Parpadeó lentamente y entrecerró su parpado aburridamente, pero... ¿qué haría al llegar a casa? Bueno, supongo que estaba clara, el haría sus cosas mientras que dejaría que su mayordomo se encargara del esclavo, claro esta que no perdería tiempo por el rubio, eso estaba bien claro, así que haría como si no estuviera y en cuando cumpla la semana a devolverlo, como si se tratase de un objeto u algo por el estilo.
Pero no lo era... No era ningún objeto... ¿Sentía... remordimientos, el? Eso sí que era nuevo. No, de seguro que no es eso...
Frunció el entrecejo a la vez que entrecerraba su mirada.

Durante todo el camino estuvo en silencio, no abría la boca, para nada, ¿para qué molestarse?
Y así estuvo durante todo la trayectoria de camino a casa, se podía notar como el coche se detenía de una gran y hermosa mansión, pero claro, a ojos del esclavo no podía ver.
Observó como su mayordomo iba saliendo del coche, aprovechando de que ambos estaban solos por unos pocos momentos. -Soun.- Fue lo único que dijo antes de que el mayordomo le abriera primero la puerta a él, salió y respiró hondo, por fin fuera del coche...
En cuando salió y cerró la puerta su mayordomo se fue al otro lado para ayudar al rubio a salir del auto y poderle guiar hacia la puerta.
Sí, al final le había dicho su nombre, no correctamente pero... Aun así no sabía por que demonios lo hacia, si al fin y al cabo lo irá a devolver... Así que era una tontería el echo de decirle su nombre, pero bueno, ya estaba echo, aun que no sabía si el otro se habría enterado, pero poco le importaba.

Caminó a pasos lentos y seguros hacia la entrada a la mansión, cual detrás de el ya se encontraba el mayordomo con el rubio a un lado.
Se giró un poco para observarles. -Iré a mi cuarto, no quiero que nadie me moleste, y en cuando a... Ángelo...- Lo susurró lo último mientras que se encogía un poco para después proseguir hablando. -Llevalo a alguno de los cuartos libres y si tiene hambre... Dale algo de comer.- Finalizó haciendo un gesto con la mano, dando a entender que no le importaba mucho lo que hicieran los otros dos.
Y después de su explicación se fue de allí poco a poco.
Se dirigió hacia las escaleras que habían al lado derecho, cual las subió poco a poco y de allí se fue al final del pasillo, a la última sala de todas, del cual se encerró allí....

Mientras, el mayordomo observó a su joven amo hasta que desapareció de su vista, cual ahora miró al menor. -¿Qué le gustaría joven Ángelo?- Le preguntó con amabilidad, en espera de la respuesta del más pequeño en aquellos momentos, pero mientras que esperaba la contestación le iba guiando hacia dentro de la mansión.
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Angelo Cieco
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MensajeTema: Re: ¿Error al traerte? - Privado.   ¿Error al traerte? - Privado. I_icon_minitimeSáb Jun 27, 2009 6:47 pm

“Ahh… que silencio más agradable… ya podría haber estado así de calladito dentro de la vitrina” pensó mientras el coche avanzaba y avanzaba, y deseaba que nunca llegara a su “nuevo hogar” por un breve tiempo.

Siempre era un autentico coñazo habituarse a las nuevas casas de sus dueños, además de que cuanto más grandes fueran, y cuantos más sirvientes tuviera, más difícil le sería habituarse y orientarse, y más difícil le sería cumplir con sus “maldiciones”. Y quería maldecir mucho a este chaval, que le estaba sacando de quicio con una facilidad pasmosa. No sabía como serían sus padres, pero si dejaban a ese mimado suelto ir a comprar solo un esclavo… ya se hacía una idea de que tipo de padres eran.

¿Por donde empezaría a maldecir? ¿Tendría jardín? Si… todos los niños ricos mimados tenían jardines en sus casas. ¿Y mascotas? Ojala. Eran los más fáciles de “maldecir”, y solían ser los que más impacto causaban. Aunque ojala fueran animales pequeños… los perros y los gatos tenían la manía de bufarle/ladrarle o arañarle/morderle. Los pájaros eran lo mejor para “maldecir”. “Ojala tenga uno” suspiró.

Entonces se acordó del aleteo que percibió en la vitrina. Aún se estaba preguntando que sería.

De repente el coche se detuvo, e intuyo que ya había llegado cuando percibió que el conductor se bajaba.

-Soun- oyó decir de manera muy rápida a su lado.

“¿Ah? ¿Qué ha sido eso? ¿Una presentación? Las he visto mejores…” pensó, en todo rato impasible. “Bueno, por lo menos ya se su nombre cuando lo ponga en las velas negras…” pensó con un humor muy negro.

Notó como salía del coche, al parecer ayudado como el señorito que era, y acto seguido también se vio ayudado. Si hubiera conocido el lugar se hubiera negado al instante, pero como, para su desgracia, no lo conocía… pues le tocaba aguantarse. Aceptó la ayuda de ese hombre tan amable, y por lo tanto, tan inadecuado de tan mimada y presuntuosa compañía… que, por cierto, se estaba alejando de ellos por el sonido de sus pasos.

-Iré a mi cuarto, no quiero que nadie me moleste, y en cuando a... Ángelo...- Tal como decía su nombre parecía que le costaba pronunciarlo. -Llévalo a alguno de los cuartos libres y si tiene hambre... Dale algo de comer.- Vaya… tanta amabilidad iba a partirle el alma.

Se vio solo con el sirviente de ese malcriado, y este le preguntó que quería hacer. Que consideración, teniendo en cuenta que era un esclavo.

-Sinceramente, me vale cualquier cosa…- se encogía de hombros. –Pero… me gustaría ir a ver al mocos-… al joven amo- corrigió a tiempo. “Esas confianzas…” se reprendió. –Tengo que… preguntarle una cosa-

-Lo siento joven Ángelo, ya le ha oído- dijo, el hombre. Hasta parecía apenado de darle una negativa. ¿Tanta pena daba? Si debería ir provocando al personal, sobretodo porque aún tenía esa horrible ropa.

Bueno, iba a aprovecharse de esa lastima que tanto daba y tan poco le gustaba.

-Por favor… es importante- pidió muy bajito.

Notó como el hombre dudaba.

-Solo es una cosa…- siguió con ese tono vulnerable.

-Bueno… vamos a preguntarle al joven señor- aceptó finalmente. Je… no estaba nada mal esa forma de manipular a la gente.

Se dejo guiar, notando unas largas escaleras y unos largos pasillos… desde luego, el lugar era el peor de sus infiernos… ¡era enorme!

Finalmente notó como giraban y como llamaban a la puerta de una habitación.

-Joven señor, disculpe las molestias, pero el joven Ángelo quiere hablar con usted- dijo en un tono tan respetuoso que estuvo a punto de hacer vomitar al rubio.
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MensajeTema: Re: ¿Error al traerte? - Privado.   ¿Error al traerte? - Privado. I_icon_minitimeSáb Jun 27, 2009 7:17 pm

Por fin soledad...
Cerró la puerta detrás de sí con cuidado, avanzó en su cuarto y se desplomó encima de la cama, cual cayó boca abajo, amarrado de las sabanas con su parpado cerrado, estaba relajado, siempre que llegaba a casa e iba a su cuarto lograba relajarse, pero claro, siempre y cuando que no pasase nada, pero ahora sucedía... Ese esclavo; Ángelo.
Había llegado a su casa y ahora a saber donde se encontraba... Le importaba por una sola razón... ¿Qué es lo que haría? Pero tampoco irá allí a espiarle, no era propio de el, así que mejor dejarlo correr...
Resopló mientras que seguía como estaba, incluso tenía la sensación de que se iba a quedar dormido, y no estaría mal...
Pero no, no podía... tenía cosas que hacer, y no era momento para relajarse, abrió su parpado y suspiró de manera pesada, sentándose en la cama, así no se dormirá.
Miró a su alrededor, su habitación era bien ancha pero de pocos complementos, una cama al medio de la sala, cual a mano derecha ya hacia la ventana que daba al jardín, delante de la gran cama se encontraba una estantería llena de libros, a mano izquierda el armario de la ropa y al lado de la cama una pequeña mesa de dos cajones.
Sí poca cosa, pero era lo único que necesitaba.

Pocas eran las ganas de hacer la faena, claro, su trabajo era que su fábrica siguiera adelante, vender lo máximo posible, restaurar..
Había que hacer tantas cosas... Y hoy precisamente estaba “ese”... Bueno, ará como si no estuviera, como suele hacer con todo.
Pasó su mano por su cabellera plateada, rozando con la yema de sus dedos el tacto sedoso que poseía su cabello.
Sin embargo, pronto fue interrumpido por la voz de su mayordomo, haciendo que frunciera con facilidad el ceño, ¿es que no había dicho que nadie le moleste?
Arrugó un poco la nariz al escuchar la razón de esa interrupción, aun que tampoco estaba haciendo nada, pero igual, había dicho que no quería ser molestado y no lo han cumplido...
Con los dientes apretados habló desde su cama. -¿No te dije que no quería molestias?- Preguntó en forma regañina tanto al mayordomo como al esclavo.

Rodó el parpado y deslizó la mirada a otro lado de donde se encontraba, ¿qué querría el otro, disculparse por su comportamiento? … Eso no lo creía... Entonces... ¿De qué quería hablar?
Intrigado finalmente aceptó. -Esta bien, que entre.- Mencionó, claro esta que el no se levantaría para abrir la puerta, para eso estaba el mayordomo que la abriría y eso hizo, la abrió dando paso al rubio, cual le guió hacia dentro del cuarto, hizo una reverencia a su señor y después se marchó de allí cerrando la puerta suavemente.

Se quedó mirando al rubio aun desde la cama sentado, pero no tardó en levantarse de allí. -¿Qué quieres?- Preguntó de mala gana y frunciendo el entrecejo, estaba molesto por que le habían interrumpido y eso que no quería ser molestado...
-No tengo todo el tiempo.- Cierto, tenía cosas que hacer mejores que perder el tiempo con el otro. Y ahora, esperó a que el otro hablase, mientras, el se cruzó de brazos en espera de alguna señal de parte del contrario.
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MensajeTema: Re: ¿Error al traerte? - Privado.   ¿Error al traerte? - Privado. I_icon_minitime

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